sábado, 30 de julio de 2011

jajaja mi gif niley pever " " entren rianse un rato ;)



si no le entienden miley le anda coqteando seduciendolo y nick sede y pss d hay a la cama ;) hehe no es muy bueno pero en fin todos ls gif ls tome d otro lado y ls junte para este y les dejo estos d abajo q no l entiendo xq estan en ingles pero tambien se los pongo luejo lo tradusco - pena -  si m dicn c ls agradeceria


     
   AQUI ESTAS CHICAS SE DISFRASARON DE NILEY PARA Halloween JAJAJA COSITA ;)
 miiley esta pegando a esa gomez 


 jajaja lo bueno q no pusieron a miley y a kevin ;)
  bien echo miley ¬¬ ok no o si ? mm
 vanidoso  ¬¬

 jajaja  fuera nelena :p
 

para ti agus ;) si lo vuelves a ver ¬ ¬ 

viernes, 29 de julio de 2011

It is Another. cap-5 part 1

Para cande y agus mis nuevas lectoras bienvenidas gracias x sus coment les subo dspues su nove favorita ;). Tiff no me olvido de ti eso nunca te quiero ♥ .

El la miro unas tres veces y con una mirada llena de… aun no sabia de que, parecía angustia aunque no estaba segura, no lo conocía demasiado, el hablo solo mas que con ella, camino de un lado a otro y no espero sus respuestas, y asi de pronto decidió salir y no le paso por alto la orden, el estaba acostumbrado a ordenar, no era tan diferente de su hermano, también hacia su voluntad y espera que nadie reclamase por sus decisiones… pero que hacia parada hay analizando sus palabras, debía cambiarse, busco en el closet y se decidió por un pantalón ajustado y una blusa holgada pero transparente lo suficiente mente corta para que se viera algo de su cintura, sintió culpa al verse frente al espejo, su padre jamás consideraría este conjunto adecuado para salir pero no estaba aquí, bajo con recelo por que no dejaba de pensar en que Joseph se arrepentiría y finalmente se quedarían en casa, pero al pie de la escalera estaba Nick con el mismo Jeans azul oscuro y camiseta gris pero añadió una chaqueta de cuero negra, y la miraba con una sonrisa, miro a Joseph, camisa corbata pero tenia un chaleco beige encima, y las mangas subidas un poco, pero seguía viéndose tan… espera un momento el ahora tenia un jeans azul algo mas claro que el de Nick…

Joe: iremos en mí…

Nick: en limosina… se un poco mas glamoroso hermanito, es nuestra primera salida con Miley.

Llevaban un par de horas en el local y solo había bailado con Nick, cada vez que volvían a la mesa Joe se ponía esa mascara de frialdad y no hablaba con ellos mas que un par de monosílabos, y después de descansar una canción o dos Nick volvía a sacarla a la pista…

Joe: voy al servicio de caballeros…

Nick: jajaja al baño hermano.

Miley: hey el solo era educado.

Nick: okey… con que te gustan los caballeros…

Dudo pero no debería, era el propósito, ese era el propósito… maldijo entre dientes y se fue al baño, aun no estaba seguro del engaño, simplemente no le gustaba, y tenia que morderse la lengua cada vez que Joe decía una palabra… bajo el cierre de su pantalón y dejo salir toda la cerveza que llevaba bebiendo desde que llego… cerro los ojos disfrutando del alivio que le producía orinar pero solo podía ver a Joe y Miley en la pista bailando, las manos de Joe en su cintura, sus sonrisas y la alegría en sus rostros en todo el tiempo, eran el uno para el otro… debería estar feliz que todo resultara bien para su hermano pero no podía, demonios no podía… a quien quería engañar, no quería que terminaran juntos, ellos no podían casarse por que seria su infierno. Pero que podía hacer… ella se veía tan… tan feliz con Joe, eran tal para cual, oh demonios y que sabia el si solo llevaban un par de horas juntos, se necesitaba mas tiempo y estaba seguro que Joe jamás seria feliz con una sola chica…
Joe no estaba en la mesa, estaba en la barra sonriéndole a una rubia… miro a la mesa y hay estaba Miley de espaldas a ellos, pero no estaba sola, había un chico de pie junto a su mesa, con un pie sobre la silla y se inclinaba sobre ella, camino a la mesa pasando por alto a Joe… llego hasta la mesa…

Chico: vamos preciosa baila conmigo…

Miley: vine con alguien…

Chico: no soy celoso y debe ser un bobo para dejarte sola… venga baila conmigo solo este tema…

Miley: es que… esto yo… no puedo…

Chico: preciosa no deberías estar sola, solo este tema… te vi se que te gusta bailar… baila conmigo…

Estaba de pie tras ella y el chico parecía no verlo, pero ahora el se atrevía a estirar una mano y tomarla del brazo, era como un bálsamo verla resistirse, pero no toleraría que otro hombre pusiera sus manos sobre ella…

Nick: ella va a bailar pero conmigo, ahora vete.

Chico: hey tú no te metas…

Nick: ¿Quién me lo va a impedir? ¿Tu? Lárgate.

Puso una mano en la espalda de Miley y ella se levanto inmediatamente, paso cerca del chico y lo miro con la barbilla en alto, desafiándolo a impedir que se la llevara pero el chico solo se quedo hay parado, el camino era estrecho para ir juntos a la pista por lo que el avanzo delante de ella, estiro la mano para tomarla del brazo y no perderse entre la multitud pero ella salió a su encuentro y su mano tomo la de ella, sintió un hormigueo y luego corriente entre sus manos, nunca antes había tomado la mano de una mujer para caminar con ella, y aunque esto era… un contexto completamente a una caminata de la mano sentía… interrumpió sus pies cuando la música cambio y se volvió lenta, las luces dejaron de parpadear y quedaron casi en la penumbra… se volvió y ella lo miraba con su luminosos ojitos, tiro de su mano y ella dio dos pequeños pasitos, bien ya estaban en la pista, se acerco a ella… soltó su mano para tomarla de la cintura, ella apoyo las suyas en su pecho y recostó su cabeza en su hombro, se mecían con la música y el se transportaba a otro mundo, a un mundo donde ella le pertenecía, donde podía disfrutar de este baile, se sentía cálido estar asi con ella, aunque su cuerpo sufría de pequeños temblores era tan agradable tenerla entre sus brazos…

♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ  Miley Cyrus ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ♥ღ​ ღ♥   

hola  les dejo cap ya no resibo coment como antes pero nimodos  espero q les juste el cap si puedo alrato o el lunes l subo un minimaraton 1 cap d cada nove  bueno sin mas q decir creo, ya m puse al corrient con todas ya les coment las quiero  ​ cuidense bye


♥ღ♥ღ​  COMENTEN ღ♥ღ​  

martes, 26 de julio de 2011

Chantaje a un Amor cap - 2

cap para mi valeeee hermosaa adoradis t dejo cap largo

Miley salió como una bala hacia el vestíbulo, se chocó contra alguien murmurando unas palabras de disculpa y acabó apoyándose en una de las columnas de piedra.
Estaba conmocionada. Pero también furiosa por tener los ojos llenos de lágrimas. Tragándose la angustia, miró alrededor para encontrar la salida.
-Permítame que le ofrezca un aperitivo -escuchó una voz masculina.
Miley se encontró con un hombre bajito al que conocía bien. Latif, el ayudante de Nick, a quien había visto varias veces el año anterior.
-Latif...
-Por favor, acompáñeme.
El hombre la llevó hasta un saloncito decorado a la europea. Agradeciendo el aire acondicionado, Miley se dejó caer en el sofá y buscó un pañuelo en su bolso.
Latif se quedó cerca de la puerta, a una distancia respetuosa, mientras varias criadas entraban en el salón llevando bandejas. Una por una, fueron sirviéndole café y típicos pasteles árabes para salir después caminando hacia atrás y haciendo exageradas reverencias. Presumiblemente, muchos visitantes y dignatarios extranjeros eran tratados con aquel servilismo, pero Miley se sentía incómoda.
-Creo que el calor la ha mareado -rompió por fin el silencio Latif-. Espero que se encuentre mejor.
-Sí, gracias -murmuró ella-. ¿Sabes cómo puedo ayudar a mi hermano?
-Le sugiero que vuelva a entrevistarse con el príncipe Nick.
¡Menudo consejo! Miley intentó no soltar una carcajada amarga. Desde luego, Latif no tenía ni idea de lo que había ocurrido entre ellos unos minutos antes. «Entrégate a mí». No había forma de malinterpretar aquella frase. Seguía estupefacta por aquella sugerencia. Que Nick, un hombre educado en la Universidad de Oxford, sugiriese aquella estupidez la dejaba perpleja.
Él seguía convencido de que, un año atrás, había querido acostarse con él por dinero. O, más bien, para chantajearlo, acusándolo públicamente de haber mantenido relaciones sexuales con una chica de dieciocho años. Pero ella no tuvo nada que ver con el intento de chantaje. Había sido idea de su padrastro y Miley se quedó tan horrorizada como el propio Nick.
Él la veía como una buscavidas de la peor clase y, a pesar de sí misma, los ojos de Miley volvieron a llenarse de lágrimas. ¿Cómo podría convencerlo de que era inocente? ¿Merecía la pena intentarlo siquiera?
-Gracias por el café, Latif.
-Enviaré un coche a buscarla. Mañana, si le parece.
-Volver aquí sería una pérdida de tiempo.
-El coche estará a su disposición todo el día.
Evidentemente, Latif quería que su hermano saliera de prisión. ¿Por qué sino se involucraba en el asunto? Miley volvió al hotel y cuando entraba, con los hombros caídos, Billy se acercó a ella.
-¿Qué ha pasado?
-Lo único que he conseguido es... una proposición indecente -suspiró ella.
-¿Y qué? ¡Tienes que hacer lo que haga falta para sacar a Trace de la cárcel!
Miley ni siquiera se molestó en contestar. Estaba acostumbrada a las salidas de tono de su padrastro. A Billy lo único que le importaba era Trace...
¿Y no debía ser eso también lo único que le importara a ella?
Su hermano nunca había sido demasiado brillante y él mismo se había metido en aquella trampa. ¿Cómo iba a sacarlo de la cárcel?, se preguntó. Pero si no lo hacía, se pondría enfermo, estaba completamente segura.
Agotada, llamó al servicio de habitaciones y pidió lo más barato de la carta. Después, se obligó a sí misma a enfrentarse con los hechos: su hermano estaba preso en una cárcel de Jumar y el príncipe no pensaba mover un dedo para sacarlo de allí. Nick estaba convencido de que ella era de la misma calaña que su padrastro y, le gustase o no reconocerlo, una mentira adolescente había sido el principio de aquel desastre. ¿Quién habría podido imaginar que una pequeña mentira pudiera acarrear tanto dolor?
Miley tragó saliva. Cuando conoció a Nick tenía dieciocho años, pero le dijo que tenía veintitrés. Nunca pensó que aquella infantil mentira pudiera desatar tan terribles consecuencias. La furia de Nick cuando descubrió la verdad fue memorable.
Deseando olvidar aquellos terribles recuerdos, Miley empezó a darle vueltas a la cabeza, pensando qué podía hacer para salvar a su hermano...
Aquella noche, su padrastro volvió a llamar a la puerta de su habitación, pero ella le dijo que no se encontraba bien. No era mentira, estaba tan angustiada que se sentía enferma. En la cama, se quedó escuchando la evocativa voz del muezzin llamando a la oración. Sin dejar de pensar cómo podría sacar a su querido hermano de la cárcel, se quedó dormida.
A las ocho de la mañana, con un vestido lila de algodón, miley  entró en la limusina que Latif le había prometido.
El día anterior no supo reaccionar ante la agresiva actitud de Nick. Él pensaba que era una buscavidas como su padrastro y quizá solo una explicación ablandaría al príncipe. Quizá entonces consideraría prestarle el dinero a Trace y olvidarse del pasado.
Aquella vez, la limusina entró por una puerta lateral de la fortaleza donde Latif la esperaba con expresión complaciente.
Después, la llevó a un despacho decorado de forma contemporánea y Miley respiró profundamente para darse valor. Elegante y sofisticado con un traje de chaqueta gris que destacaba sus anchos hombros y sus largas y poderosas piernas, Nick estaba hablando por teléfono al lado de una ventana. Como saludo, se limitó a inclinar levemente la cabeza.
Tomando asiento, Miley se dedicó a observar al príncipe, su perfil clásico, los largos dedos sujetando el teléfono móvil... Conocía cada rasgo del rostro de aquel hombre, los penetrantes ojos de color chocolate, el puente de su aristocrática nariz separando los altos pómulos, el mentón cuadrado, la apasionada línea de los labios.
El día anterior había sentido su magnética atracción de nuevo, pero la había pillado en un momento de debilidad. Eso era todo. Ella ya no era una adolescente enamorada, incapaz de controlar sus propias emociones y a merced de las hormonas y la fantasía. No volvió a salir con nadie, pero solo porque la relación con Nick había agriado su idea de los hombres.
-¿Por qué estás aquí?
Miley se volvió, sin sorprenderse por el tono beligerante.
-Creo que te debo una explicación por mi comportamiento el año pasado.
-No necesito explicaciones -replicó él-. Y no pienso escucharlas. Si piensas que voy a darte la oportunidad de seguir mintiendo, me subestimas...
-Pero...
-Es una grosería interrumpirme cuando estoy hablando -le espetó él entonces.
-No sería la primera vez que tú me interrumpes a mí -replicó Miley-. Pero supongo que estás acostumbrado a que las mujeres se tiendan a tus pies como alfombras para que tú puedas pisotearlas.
-Una alfombra es algo inanimado. Yo prefiero que mis mujeres se muevan.
Intentando no dejarse afectar por la grosera actitud del hombre, Miley buscó argumentos válidos.
-Nick, tengo que darte una explicación. No me diste oportunidad de hacerlo entonces.
-Si esa es la razón por la que estás aquí, sugiero que te vayas. Las lágrimas de cocodrilo no van a conmoverme. Cada vez que recuerdo tus mentiras, me pongo furioso.
-No eran mis mentiras. Eran las de Billy.
-Por favor, no intentes convencerme. Ayer te hice una oferta y esa es la razón por la que estás aquí. Solo una cualquiera aceptaría una proposición de tal naturaleza, así que deja de hacerte la inocente.
Miley, que solía ser una persona tranquila y paciente, se levantó de un salto.
-¡No voy a tolerar que me insultes!
-A mí me gustan las cosas claras. Al contrario que tú, desdeño la hipocresía.
-Me insultas con una proposición que ninguna mujer decente aceptaría y después te vanaglorias...
-Tú no eres una mujer decente. Mientes y engañas y no hay nada que no harías por dinero.
Miley tuvo que apretar los puños para no salir de aquel despacho. Debía pensar en su hermano, se dijo. Si no hacía algo, Trace moriría en aquella prisión.
-Mira, Nick. Todo empezó por una tonta mentira. Fue un error de juventud, pero yo estaba loca por ti...
-¿Loca por mí? -la interrumpió él, con expresión sarcástica-. Me dejaste por medio millón de libras. Estabas tan cegada por la codicia que hubieras aceptado cualquier cantidad.
Miley lo miró con ojos relampagueantes.
-¿Que yo te dejé por medio millón de libras? ¿De qué estás acusándome ahora?
Nick clavó sus penetrantes ojos en ella, su hermosa boca de granito.
-Fuiste una novia muy barata, desde luego. No tenías dote, pero conseguí librarme de ti por unas monedas.
Miley tuvo que volver a sentarse, atónita. Evidentemente, Nick le había dado ese dinero a alguien... un dinero del que ella no sabía nada. Y no tenía que pensar demasiado para saber quién había obtenido el medio millón de libras.
-¿Le diste ese dinero a mi padrastro?
-Te lo di a ti.
Como un rayo que rasgara la oscuridad, Miley recordó el sobre que Nick había tirado a sus pies tras la falsa boda. ¿Recordaba él que estaba hablando en árabe en ese momento? Ella había creído que en ese sobre estaban los papeles del divorcio. Y cuando por fin había salido de la embajada, con el corazón y el orgullo heridos, le había dado el sobre a Billy, asqueada.
«¿Estás satisfecho de haber destrozado mi vida? Quema esto... ¡No quiero volver a recordar este día mientras viva!», le había dicho a su padrastro.
Unas semanas después, se puso en contacto con su padrastro para pedirle esos papeles. Había pensado que los necesitaría para pedir una anulación en caso de que el rápido divorcio de los jueces de Jumar no fuera reconocido por las leyes británicas. Pero Billy se había reído en su cara.
«Eres tonta, Miley», le había dicho. «No fue un matrimonio legal. No fue consumado y él te repudió inmediatamente después de la ceremonia. Él guerrero del desierto solo estaba intentando protegerse a sí mismo. ¿Por qué si no insistió en que el matrimonio tuviera lugar en la embajada?» «No estás casada, nunca lo has estado».
Billy le explicó entonces que las embajadas estaban bajo jurisdicción del país al que representaban y Miley recordó que el hombre que dirigió la ceremonia solo hablaba árabe... Además, incluso el propio Nick dijo que la ceremonia fue una charada.
Apartando de sí aquellos tristes recuerdos, Miley se centró en el cheque que, supuestamente, estaba dentro del sobre. De nuevo, había sido una ingenua. ¡Le había dado un cheque de medio millón de libras a Billy Ray! Pero si el cheque estaba a su nombre... ¿cómo podía haberlo cobrado su padrastro? Porque no tenía ninguna duda de que lo había cobrado.
¿Qué había hechoBilly con medio millón de libras?
-Yo no sabía lo que había en ese sobre. Y tampoco sé por qué querrías darme dinero.
-¿No lo sabes? -preguntó Nick, irónico.
-No -contestó ella-. Y tampoco entiendo cómo tú, que te jactas de ser un caballero, puedes desear a la que consideras una mujer sin valores morales.
-Será una novedad.
-¿Mantener una relación con una mujer que no te quiere?
-Yo no he hablado de una relación.
Miley suspiró, agotada. Ella no era culpable de nada, pero evidentemente, Nick no la creía. Su único pecado era haber sido una ingenua, una adolescente locamente enamorada que hubiera hecho cualquier cosa para conseguir el amor de aquel hombre.
-¿No quieres una relación?
-Por supuesto que no. Solo serás mi amante. Hasta que yo quiera.
Miley volvió a levantarse de la silla, cada vez más furiosa, cada vez más incrédula.
-¿Cómo puedes hablar así? ¿Qué es esto, una mala película? No es más que una venganza ciega, infantil...
-Ciega, no. Yo nunca actúo sin calibrar las consecuencias -la interrumpió Nick, levantando una mano-. Ven aquí.
Miley dio un paso atrás. Era como si los separase un mar infestado de tiburones.
-No.
-¿No aceptas mi proposición?
-Por supuesto que no.
-¿Y qué va a ser de tu hermano? -preguntó Nick entonces, irónico.
Miley se mordió los labios. ¿Cómo podía estar pasando aquello? Era imposible.
-¿Qué va a pasar con Trace?
-Si aceptas, volverá a Inglaterra inmediatamente.
Ella sacudió la cabeza, incrédula.
-No soy lo que tú crees. No puedo imaginarme como la amante de nadie. No podría...
-Te subestimas, Miley.
Nick seguía con la mano extendida, los ojos brillantes y abrumadores.
-Si crees que voy a lanzarme en tus brazos cada vez que chascas los dedos...
-Tarde o temprano, lo harás. Tengo una paciencia inmensa.
Miley le dio vueltas a la cabeza. ¿Qué podía hacer? De repente, se le ocurrió algo. Si aceptaba, Trace volvería de inmediato a Inglaterra y allí Nick no podría hacerle nada. Solo tenía que aceptar la proposición y escapar de Jumar al día siguiente.
-¿Cuánto tiempo tengo para pensarlo?
-No tienes tiempo. Debes decidir ahora -contestó él-. Anoche no dormí. No podía dormir, ni siquiera después de darme una ducha fría...
-Pero si me odias... ¿Cómo puedes querer que sea tuya?
-¿Odiarte? Esa palabra es demasiado fuerte -sonrió Nick, acercándose como un depredador a su presa-. ¿Por eso tienes esa expresión de terror? ¿Esa fértil imaginación tuya está conjurando imágenes de látigos y calabozos medievales? ¿Crees que magullaría esa preciosa piel tuya? Gritarás de placer, no de dolor. En mi cama.
Miley se mordió los labios para no replicar como se merecía. Debía seguir adelante con su plan.
Nick le quitó el lazo que sujetaba su pelo y lo tiró sobre la mesa. Después, mirándola con ojos ardientes, pasó la mano por su largo pelo castallo.
-Eres tan hermosa...
Con una mano, apretaba su espalda, clavándola contra sus fuertes muslos. De repente, Miley no podía respirar.
-No...
-Estás temblando.
-Tengo frío.
-¿Frío? ¿A quién intentas engañar? Tú me deseas tanto como yo a ti.
-Nick, tienes que darme tiempo -dijo Miley, buscando una salida.
El aroma del hombre la envolvía como un afrodisíaco. Era como si el tiempo no hubiera pasado, como si volvieran a estar en Londres un año atrás. Aquel aroma tan familiar, tan especial, tan... él. La cabeza le daba vueltas, sus pezones se endurecían bajo el sujetador y sentía una sensación de lava entre las piernas. Pero ese no era el plan, se dijo, furiosa consigo misma.
Nick la besó entonces. Un beso lleno de pasión, ansioso, casi desesperado. Después, se apartó.
Miley parpadeó como si acabara de despertar de un sueño.
-Prefiero que mis momentos íntimos sean a puerta cerrada. Y no hay lugar más privado que el harén de Muraaba.
Miley lo miró, estupefacta.
-¿El harén?
-Ser la amante del príncipe de Jumar no es una gran ventaja -suspiró Nick-. Vivirás solo por mí y centrarás todo tu ser y tus pensamientos en mí. Ya puedes decirle adiós al mundo que conoces.
Miley tardó algún tiempo en recuperarse después de oír tamaña frase. Tendría que escapar de Jumar en cuanto le fuera posible. Aquello era de locos: harenes, mujeres que viven solo para un hombre... Era como volver atrás varios siglos.
Y había algo más que la tenía preocupada. A pesar de aquellas barbaridades, el abrazo de Nick la había hecho recordar otros abrazos, otros sueños... Pero era absurdo. Había estado muy enamorada de aquel hombre y quizá no estaba curada del todo. Pero lo estaría, se curaría de una forma o de otra.
-¿Crees que voy a meterme en un harén? ¿Has perdido la cabeza?
-En absoluto. Y como no puedo confiar en ti, tu hermano no saldrá de la cárcel hasta que te hayas trasladado al harén -dijo Nick, mirando el reloj de oro que llevaba en la muñeca-. Me temo que no tengo más tiempo. Un coche te llevará a palacio...
-¿Qué? -exclamó Miley, incrédula.
-Mis hombres ya se han llevado tus cosas del hotel. No volverás a ver a Billy o Trace  hasta que nuestro arreglo se dé por finalizado.
Miley decidió entonces que tenía material como para escribir un libro. Pero tendría que seguir adelante con el plan. Si Trace salía para Inglaterra aquel mismo día, ella encontraría la forma de escapar de Jumar como fuera.
-No puedes decir esa barbaridad en serio -murmuró, haciendo su papel.
Nick pasó a su lado y abrió la puerta, con una sonrisa letal.
-Crees que me conoces,Miley, pero te equivocas. 
Miley podía ver la limusina esperando en la puerta. ¿Para llevarla al palacio de Muraaba o al aeropuerto? Era su decisión. Y su decisión estaba tomada: aceptaría la propuesta de Nick para escaparse después.
«Crees que me conoces, pero te equivocas».
Desde luego, un año antes se había equivocado. Nick Jonas Miller le había parecido, además del hombre más atractivo del mundo, una persona buena, sensata, contemporánea. Esa idea se derrumbó el día de su boda.
Y todo por culpa de su padrastro, un hombre sin escrúpulos que haría lo que fuera por dinero. Semanas después de que Nick la hubiera abandonado, Trace había decidido que debían vender la casa, la única herencia que les dejó su madre.
-¿Te parece bien, hermanita? -una pregunta retórica, por supuesto.
Trace no quería saber que a su hermana se le rompía el corazón al pensar que iba a perder su casa. Y tampoco quería que le recordase que deseaba abrir una escuela de equitación y que, sin establo, también tendría que vender a su querida yegua, Delilah.
Pero Miley no estaba acostumbrada a pensar en sí misma. Nadie le había enseñado a pensar que sus necesidades debían estar por encima de las de los demás. ¿Cómo iba a discutir sobre la venta de la casa cuando sabía que a su hermano le hacía falta el dinero?
De modo que Trace había vendido la casa y la finca que la rodeaba con objeto de reunir capital para su nueva inmobiliaria. Le había prometido que compartiría con ella los beneficios y los habría compartido si la empresa hubiera salido adelante... 

viernes, 22 de julio de 2011

Sin Razon de Vivir final ---- FIN dl Mega Maraton

maraton dedicado a mis sis q encerio mega adoro y mis lectoras a tiff te extraño adoradis mariale q m ayudo con el final  sofi q me premio mi blog

***: por el me dejaste por el que te lastimo miley
Miley: nick yo no yo
Nick: por que , se supone que lo odiabas te desgracio la vida
Liam: pues ni tanto por que mira regreso a mi y si nos permites - jalando a miley del brazo a tirones - vamos
Miley: perdóname nick - llorando - vete te lo suplico - me solté de liam y fui corriendo hacia nick lo abrase muy fuerte era la ultima vez, me separe y lo vi fijamente a los ojo - perdóname vete te lo suplico
Liam: ya vamos

MILEY POV

caminamos hacia la casa de Liam voltee a ver a nick se veia confundido consternado era lo mejor para el ,  cuando estuvimos a punto de llegar a su casa solo vi como Liam caía en el suelo y empezó una guerra de golpes por los dos.



Miley: Liam suéltalo, Nick !! - gritando mas no poder - ayuda ayuda por favor

Dios te lo suplico que no le haga nada a Nick en un instante los vi detenerse

Nick: que le hiciste para q regresara contigo inbecil.
Liam: ya me hartaste estúpido

Todo ocurrió muy rápido ver a Liam sacar una pistola y disparando le a nick, mi primera reacción fue gritar y segundos después salí corriendo hacia nick que cayo al suelo desangrándose, lo sostuve entre mis piernas llorando intensamente gritando por ayuda hasta que al fin me escucharon.

Miley: Nick no te vayas mi amor no tarda la ambulancia.
Nick: Miley.. - alzo su mano con dificultan y me acariciaba mi rostro suavemente yo reaccione hacia sus carisias . mi Miley
Miley: eres un terco, esto es lo que no quería que pasara por eso te pedí que te alejaras de mi por que no me hiciste caso amor
Nick: por que te amo, supe que me seguías amando al vernos a los ojos y como te comportabas y lo entendí todo.
Miley: siempre te amare mejor dicho te amaremos
Nick: de que hablas.
Miley: tienes que luchar amor tienes que conocer a tu hijo.
Nick: prometo cuidarlos seras un excelente madre

Minutos después llego la ambulancia y  nick quedo inconsciente queria morir en ese instante al ver que no reaccionaba, llegamos lo mas rápido que pudimos al hospital al llegar lo atendieron inmediatamente y lo metieron a cirugía, las horas pasaban y no sabíamos nada llegaron mis padres y los de nick estaba histérica me intentaban calmar pero no podía tranquilizarme el amor de mi vida el padre de mi hijo podría estar muriéndose, vi como salia una enfermera a toda prisa me asuste y me acerque .

Miley: como esta
Enfermera: espere a que salga el doctor
Miley: por favor se lo suplico digame algo
Enfermera: esta grabe no creemos que sobreviva
Miley: noo - corriendo me dirija a la sala de operación pero me detuvieron - Nick me lo prometiste diguiste q nos cuidarías lo prometiste amor no me hagas eso no me degues sola

5 AÑOS DESPUES

Miley: Jerry!! recogue tus juguetes
Jerry: no, quiero jugar un poco mas si mami
Miley: sabes que eres igual que tu padre
Jerry: siempre me lo dices
Miley: no me cansare de decirlo
Nick: eso espero - me asusto al sentir como rodiaba sus brazos a mi cintura -
Miley: nick me asustates como te fue amor - me di la buelta y rodia mis manos hacia su cuello y me puse de puntitas para darele un beso-
Jerry: iuuuuuu  guacala
Nick:  recogue tus juguetes campeon
Miley: es igualito a ti hasta en lo terco
Nick: jaja y yo espero que la princesa se paresca a mami de hermosaaa con esos hermosos ojos q me inoptizaron - se agacho para darle un beso a su pancita de embarazo de 7 meses-
Miley: pero que salga con tus rulitos q me encantan por que jerry no lo saco :(
Nick: te amo Miley Cyrus
Miley: y yo a ti mas Nick Jonas, llegaste a mi a salvarme x que sin ti no tenia Razon de Vivir ;)
 Fin
ღ ღ ღ ღ ღ ღ  MC ღ ღ ღღ ღ ღ ღ ღ  MC ღ ღ ღ ღ ღ.ღ ღ ღ MC ღ ღ ღ ღ ღ 

el mega maraton inicio desde:

Una deuda de amor - 3 capitulos

Chantaje a un Amor - primer cap

It is Another - 4 caps

Sumisa - final

Sin razon de vivir - final
ღ ღ ღ ღ ღ ღ  MC ღ ღ ღღ ღ ღ ღ ღ  MC ღ ღ ღ ღ ღ.ღ ღ ღ MC ღ ღ ღ ღ ღ 

hola chicuelas adoradisimas el mega maraton aqui termina y si que fue mega ehh :(

1.- gracias por sus palabras de aliento se los agradesco me hicieron sentir bien.
2.- perdon es lo que se me ocurrio para el final d la nove espero que les haiga gustado, mi adoradis mariale me ayudo gracias.

3.- hice el mega maraton xq tal vez desaparesca pero tal vez por un tiempo x lo q ls conte :(
4.-sofi gracias por tu premio ya pongo a mis premiados aguantame tantito :p
5.- comentare como yazminlove y perdon tardare en comentarles mas d lo q ando

las mega quiero espero subir pronto y espero maratones de ustedes  hehe 

COMENTEN ;)




Sumisa cap 13 Final

Autor original: Cheyenne McCray
Adaptada: 



Nicholas acurrucó a Miley cerca en la cama de su suite maestra. Su cuerpo se relajo contra el de él, y su po*lla erecta presionando contra su trasero. La luz del sol fluyó encima de sus facciones perfectas, iluminando su cara de forma que parecía a un ángel.Todavía dormía, su respiración profunda y pareja, un suspiro suave ocasional escabulléndose por sus labios.

Anoche, después de que la había llevado de regreso a su suite, le había permitido descansar –estaba tan exhausta, como si se hubiera resbalado en el desuso-. Si no hubiera estado tan cansada, habría hecho el amor con ella una y otra vez, marcándola completamente de su propiedad.

Ella le pertenecía.

Se acurrucó más cerca de ella, disfrutando de notarla sus brazos. Su barbilla descansó sobre su pelo desordenado, su brazo puesto en su cintura delgada.

Las emociones que se extendieron a través de él le asombraron por su intensidad. Había compartido a las mujeres con Jacob antes, pero esta vez había sido más duro. Miley no era simplemente cualquier mujer. Compartirla había sido la forma en que Nicholas demostró que era de él, para controlarla, para amarla.

Pero se dio cuenta de la verdad. Ella lo controlaba. Le había Hecho salvaje por su necesidad, lujuria y tal vez el amor constante.

Presionó sus labios contra su pelo, aspirando su perfume a jazmín y de mujer pura.

Miley se movió y suspiró otra vez. Nicholas se sostuvo a sí mismo en un codo, pasó su dedo por su hombro hasta el codo y hacía atrás, ella tembló en su sueño. Sus pezones arrugados en contra de la hoja de seda encortinada sobre sus pechos y sobre la curva de su cadera. Sólo sus pies desnudos salían a hurtadillas de debajo de las sabanas.

Se apoyó y soplo en su oído. Una sonrisa suave curvó la esquina de sus labios y luego abrió los ojos, lentamente parpadeando por la luz matutina.

-¿Nicholas? -dijo mientras se giraba para frotarle los brazos. Frunció el ceño intentando recordar algo, y luego dijo:- Oh. Quiero decir Amo.

Él sonrió y le paso un dedo por el puente de la nariz.- Podemos ser Nicholas y Miley hoy, ¿Vale?
Ella le devolvió la sonrisa, estaba tan radiante que pareció iluminar el cuarto más de lo que lo estaba por el sol.

-Todo el día. -Su movimiento fue atrevido cuando lo miro a los ojos y empujó un mechón de su pelo atrás de su cara.- ¿Quiere decir eso que puedo hacer lo que quiera contigo?

Simplemente el pensamiento de que fuera suyo y de poder hacer lo que quisiera con él le hizo gemir.- Bebé, soy tuyo.

Con una sonrisa abierta y traviesa deslizó su mano sobre su mejilla afeitada, bajando por su pecho y bajo hacía su po*lla. Cuando la alcanzó, cerró sus dedos pequeños alrededor de su erección y él gimió otra vez.

Antes de que perdiese todo pensamiento racional, tenía que sacar algo de su mente, algo que había querido a decirle durante todo fin de semana. Atrapó su mano errante y la trajo para su pecho, presionándolo sobre su corazón.

-Necesitamos hablar. -dijo él.

Miley parpadeó. La cara de él estaba tan seria que por un momento tuvo miedo de que fuera a decirle que su fin de semana había terminado ya, y que era hora de distanciarse. ¿Por qué la molestaba? No estaba segura, pero sabía que no estaba lista para que el fin de semana acabase.

Pero llegaría el lunes.

Nicholas asió su mano más apretada en la de él, su mirada esmeralda penetrante enfocó su atención en ella.- Me he enamorado de ti.

Los ojos de Miley se ensancharon. Su corazón corrió a gran velocidad y el calor subió directamente para su cabeza, haciéndola marear con él. – Tú…

-Hablo en serio. -Soltó su mano para ahuecar el lado de su cara. Restregó su pulgar por sus labios, a través de su mejilla y a la parte de atrás de su cabeza.- No puedo cansarme de ti, Miley. No pienso que alguna vez pueda hacerlo. No puedo verme viviendo sin ti cada día de mi vida.

Cerró sus ojos y aspiró profundamente. Esto no ocurría. Ella no quería esto.

Pero su corazón dolió por sus palabras; un deseo se levantó aun más feroz que la necesidad sexual. El deseo de estar con Nicholas, tal vez para amarle algún día.

-Háblame, Bebe. -Su voz fue baja, casi indecisa.

Miley abrió los ojos para encontrar su mirada franca. Supo que con Nicholas nunca habría falsedad o mentiras. Era un hombre bueno y honesto.

-Estás loco. -dijo ella.- No me puedes amar.

-¿Por qué no? -Una sonrisa abierta, erótica curvó la esquina de su boca, y se derritió en la mera vista.- Te he admirado desde el momento que te conocí. Y siempre te he deseado.

Miley le contempló desde debajo sus pestañas.- Te he deseado también. Pero eso no es amor.

Él movió su mano de su cara para su cabello largo y lo envolvió alrededor de sus dedos.- Todo lo que te pregunto es si nos darás una oportunidad. Y la posibilidad de crear algo más a partir de ahí, se verá después.

Tomó aliento profundamente y lentamente lo soltó. Entusiasmada. No pedía un compromiso. Le pedía que le diera tiempo para construir una relación, si eso es lo que realmente quería.

En cierta forma el pensamiento de una relación seria con Nicholas no causó que quisiera salir corriendo. En cierta forma parecía estar bien. Se sintió bien.

El calor se propagó a través de ella y lo sintió radiante en su alma. No podía pensar pero sonreía.- Tal vez me enamore de ti también.

La sonrisa de Nicholas estaba casi tan devastadora, tan sexualmente atractiva, que casi causó que se derritiera en una piscina de lujuria y necesidad, tal vez en algo más profundo, esa cosa acerca del amor del que hablaban le derretía el corazón.

-Sin ninguna presión, ¿De acuerdo?

-Ninguna presión. -dijo él, pero tenía un brillo taimado en sus ojos.- Simplemente que no tengo la intención de dejarte ir.

Miley tembló por la nota de posesión en su voz. Antes de que tuviese posibilidad de responder, él atrapó su boca en un beso duro, agudo. No podría creer cuánto le deseaba, cuánto quería amarle.

Todo pensamiento consciente dejó su mente cuando Nicholas se puso entre sus muslos. Gimió y arqueó sus caderas arriba para encontrarle, disfrutando de la presión de su po*lla en contra de su abdomen, la percepción de su peso, su carne caliente y su aliento a través de sus labios.
Nicholas besó a su mujer, con la seguridad de que nunca podría dejarla ir. Le daría el tiempo que necesitara para percatarse que era suya, y que lo amaba también.

Se aflojó sobre el cuerpo de Miley, pasando sus labios a lo largo de la línea de su mandíbula y la curva de su cuello. Soltó dulces gemidos cuando comenzó a besarle y lamerle, bajando hacia el valle de sus pechos, saboreando la sal de su piel y aspirando su perfume. Ella era suave y caliente, simpática y flexible.

En el mismo modo que pensó eso, ella se volvió salvaje y exigiendo mucho bajo él.- Succiona mis pezones y fóllame. -dijo en voz baja, jadeante.

Él se rió ahogadamente contra su pecho y lamió un pezón. Chupó, duro; ella alzó la voz y se retorció bajo él.- Me gusta eso. -jadeo, y él movió su boca a fin de poder morder su otro brote apretado.

Agarró con fuerza su cabello, tirando de el, hasta que él lo sintió a lo largo de a las raíces, tan severo que era casi doloroso. Le gustó eso, le gustó la forma que perdía el control bajo él, moviéndose agitadamente y alzando la voz.

Quería entrar en ella ahora, pero se contuvo, acariciándole con la lengua lentamente, paseando a lo largo de la línea de su vientre y hacía su montículo.

-Eres tan sexualmente atractiva, Bebe. -Abanicó su aliento contra su ombligo, y ella alzó la voz. Olió la inundación de sus jugos, el perfume de su sexo.

Acarició con la nariz sus rizos suaves y gimió. Su po*lla estaba más que dura, pero tenía que saborearla, tenía que darle gozo a ella.

Fue una necesidad tan agarrada dentro de él. No se trataba de él. Esto se trataba de suplacer, haciendo a Miley sentir cuánto le importaba.

Bebió a lengüetadas en su clítoris, saboreando su crema dulce, y expresándose con gemidos.

Ella agarró con fuerza su pelo apretado más las manos, la lamió más fuerte.

Miley no podría creer que se sintiese aun más caliente que las otras veces que habían follado. Pero el hecho de que le había dicho que se había enamorado de ella, hacía que cada uno sus sentidos pareciera más vivo que alguna vez antes.

Tal vez esto era lo qué confeccionaba el amor.

Su lengua raspó el interior de sus muslos y los labios de su co*ño, mientras la levantaba repetidas veces. Le clavó sus dedos en el centro resbaladizo mientras le lamía el clítoris, ella bombeó sus caderas contra su cara.

-Estoy cerca de correrme, Nicholas. -dijo ella, apenas capaz de respirar.

-Córrete para mí, cariño. -dijo contra su co*ño, luego mordió su clítoris.

Miley alzó la voz. Se arqueó hacia arriba, fuera de la cama, por la fuerza de su clímax que se apresuró desde su vientre a través de cada parte de su cuerpo.

Casi sollozaba por el impacto del orgasmo cuándo Nicholas, encima de ella, reforzó sus manos para no aplastarla con su peso y zambulló su po*lla dentro de ella.

Miley gritó otra vez más, temblores secundarios causaban que su co*ño que se agarrara con fuerza alrededor de su po*lla. Él se abstuvo de correrse todavía un momento, simplemente para mirarla a los ojos fijamente. Su cabello cobrizo cayéndole sobre la frente en una apariencia erótica, desarreglada. La curva angular de su mandíbula era tensa y sus ojos esmeraldas estaban oscuros por el deseo. Era tan sexualmente atractivo, tan primoroso, que le quitó el aliento.

Él se arrodillo, puso los brazos bajo sus rodillas y sus tobillos apoyados en su cuello. Plantó sus manos al lado de la cabeza de ella y comenzó a mecerse, empujando sus caderas hacia arriba fuerte pero despacio. Tan profundo, que se sintió abstruso, y tocó un lugar mucho más dentro de ella, ese que nunca había alcanzado antes. Cada empuje de su po*lla causó que temblase, retorciera y latiese alrededor de él.

Nicholas recorría con la mirada sus cuerpos y su mirada vino en busca de la sede de su po*lla deslizándose dentro de su co*ño. La vista era tan erótica que se corrió otra vez, sus caderas dando sacudidas y temblando.

-No hay vuelta de hoja, cariño. -Se meció más rápido, aguantando hasta que ella llegara al clímax, en espera de su liberación.

Y cuando se corrió -otra vez-, él gritó con un orgasmo que era tan poderoso que su cuerpo entero vibro contra el de ella.

Se levanto por encima de ella un momento, su espalda arqueada hacia atrás, pareciendo un dios en los lanzamientos de pasión.

Lentamente, alivió sus piernas bajando y comenzó a rodar para su lado, trayéndola con él. Su po*lla se zafó de su co*ño e instantáneamente le añoró dentro de ella.

Se acorrucaron y ella se acomodo en su abrazo poderoso, disfrutando la fuerza de él contra ella. Sus cuerpos estaban resbaladizos por el sudor, los jugos y el perfume del sexo los rodeaba. Miley nunca se había sentido más contenta o más amada en su vida.

Nicholas sonreía y la besó suavemente.- Eres mía, Bebe. ¿Sabes eso, o no?

No podría ocultar una sonrisa de felicidad.- Soy toda suya.

fin.

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perdon x ponerlo hasta ahorita espero q les aiga justado ;) ya mero termina el mega maraton